El Ferrari Testarossa es uno de los superdeportivos más icónicos de los años 80. Presentado por Ferrari en 1984, destaca por su inconfundible diseño con tomas de aire laterales y su motor V12 de 4.9 litros montado en posición central trasera. Con casi 390 caballos de fuerza y una velocidad máxima cercana a los 290 km/h, el Testarossa combinaba alto rendimiento con gran presencia en carretera, convirtiéndose en un símbolo absoluto de la era dorada de los supercars italianos.
Este ejemplar de 1985 corresponde a la codiciada primera serie 'Monospecchio' (espejo único alto) y 'Monodado' (rines de magnesio con tuerca central única), la configuración más buscada por coleccionistas a nivel mundial debido a su baja producción inicial. Conserva su estética original de los 80 sin modificaciones.